MUJERES NUEVAS PARA LA CONSTRUCCIÓN DEL REINO

Por opción y pasión pronunciamos palabras que nos definen y jalonan.

¿Qué tiene para decirle la Compañía de María a una sociedad que vertiginosamente se abre al cambio, a la globalización, a los avances científicos y tecnológicos?

Se trata de expresar lo más significativo de nuestra vida, lo que nos identifica y configura. De compartir con sencillez lo que llevamos dentro: lo que misteriosamente nos habita y nos desborda, da sentido a nuestra existencia y pone un sello especial a nuestra acción.

En comunidad llamadas a:

Discernir el más de la misión, el dónde y el cómo de nuestra entrega.

Continuar haciendo camino con otras congregaciones, discernir propuestas de participación en comunidades intercongregacionales para llevar adelante un proyecto común.

Favorecer intercambios de personas de unos contextos a otros, que propicien seguir haciendo procesos interculturales y construir la universalidad.

Alentar la realización de experiencias nuevas, de compartir con los laicos el camino de fe y la espiritualidad.

La vida fraterna en la Compañía de María

La vida fraterna en la Compañía de María se vive en comunidad como expresión de la misión y del servicio. Sostenidas por la oración, la Palabra y la vida sacramental, las hermanas caminan en unidad de corazones, fortaleciendo la comunión y el compromiso apostólico. Así, la comunidad se convierte en signo del Reino de Dios al servicio de la juventud, la familia y los más necesitados.

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