26 DE AGOSTO
“Dichosos los que temen al Señor.” Salmo 127,1-2.4-5 El Evangelio de hoy nos pone delante de esos “ayes” de Jesús, tan directos, tan incómodos. Los escribas y fariseos parecían impecables por fuera, pero Jesús los compara con sepulcros blanqueados: bonitos a la vista, vacíos por dentro. El Salmo, en cambio, nos abre una puerta distinta: […]









