Sábado, 10 de octubre

“Bienaventurados los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen”. Lc 11, 27-28

Ante el elogio que la mujer de entre el gentío, seguramente con gran admiración y entusiasmo, le hace a la madre de Jesús, Él responde con la convicción de quien ha descubierto qué es lo que verdaderamente da bienestar, alegría y libertad. Jesús ha descubierto, y quiere enseñarnos, que la grandeza está en la disposición para la escucha de la Palabra de Dios y en la valentía para hacerla vida. Probablemente, en lo que Jesús le dice a la mujer, lo que le está queriendo decir es que ella también puede ser parte de esa bienaventuranza. Esto es porque, ya está escuchando la palabra de Dios al escucharlo a Él, solo falta que viva esas enseñanzas que la están llenando de tanto entusiasmo. También a nosotras y nosotros hoy, Jesús nos recuerda que podemos ser bienaventurados. Pidámosle que nos ayude a ser capaces de escucharlo y de hacer vida lo que nos quiere enseñar en este día.

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