“Que el amor sea su raíz y su cimiento”. Ef 3, 14-21
En la primera lectura de hoy, san Pablo da un mensaje lleno de esperanza y ánimo a los efesios. Les dice que él, le pide a Dios que sean llenos del Espíritu, para que lleguen a comprender en plenitud el amor de Cristo. También les dice que confía en que el Espíritu puede hacer mucho más en comparación con lo que le pide y por eso es esperanzadora la manera como termina esta primera parte de la carta. El salmo nos invita a recordar que “la misericordia del Señor llena la tierra”. Solo dándonos cuenta de que la misericordia del Señor sigue abundando en nuestra vida, en nuestra sociedad, es que podemos lograr que fundamentemos en Él nuestro amor, nuestra esperanza, nuestra vida. Pidámosle que nos ayude a ser capaces de ver gestos concretos de su misericordia y que nos ayude a hacer del amor, Su amor, nuestra “raíz y cimiento”.