“¿No te importa que nos hundamos?”. Mc. 4,35-41
El relato de la tempestad lo traen los tres Sinópticos, cada uno en un contexto diferente. Marcos ha mostrado, por medio de parábolas, lo que es y exige el Reino de Dios: un proyecto donde no prima el poder ni la riqueza, sino la pequeñez del grano de mostaza, la insignificancia de la levadura y la labor de la buena tierra. Luego narra la inesperada tempestad que llena la barca de agua y hace gritar a los discípulos: “¿No te importa que nos hundamos?” Tal vez, después de que Jesús, con una palabra, hizo lo que ellos no pudieron lograr, comprendieron que el Reino no es un combate de héroes, sino una aventura de misericordia donde son colmados los pobres y humildes. Pidamos que también nosotros, y la Iglesia, lo entendamos y acojamos.