Viernes 30 de enero

Viernes 30 de enero

“Vale la pena preparar la tierra y esperar”. Mc.4,26-34

Desde los inicios de su ministerio, Jesús sabía que el Reino de Dios que anunciaba se movía dentro de otra lógica. En las parábolas encontró la manera de iniciar a los discípulos y a la multitud en esa lógica de Dios. La parábola de la semilla resalta el contraste entre la espera paciente del sembrador y el crecimiento que la semilla realiza sola, sin intervención del agricultor y sin que él sepa cómo. La vida no es solo trabajo y productividad, sino regalo de Dios que hemos de acoger con corazón agradecido. Ser humanos implica aprender a vivir no solo desde la acción, sino también desde la contemplación. Esta actitud gratuita es una forma de preparar la tierra y esperar, sin saber cuánto falta para ver lo que brota de las semillas sembradas cada día. Vuelve a leer la parábola y ora con ella.

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