“Mujer, ¿por qué lloras?,¿a quién buscas? Juan 20, 1.1 1-18. Santa María Magdalena.
Celebramos hoy con María Magdalena, la sed de búsqueda del Señor Resucitado. Su testimonio, símbolo de renovación del paso de la muerte a la vida, no sólo nos reconforta en nuestras dudas, sino que nos alienta a vivir, con mayor sentido nuestro ser de personas. María Magdalena busca al crucificado en medio de tinieblas, “cuando aún estaba oscuro”, como es natural lo busca en el “sepulcro”. Todavía no sabe que la muerte ha sido vencida. Por eso el vacío del sepulcro la deja desconcertada. Sin Jesús se siente perdida. “¿Por qué buscan entre los muertos al que vive? “No está aquí ha resucitado”. Es decisivo no olvidar a Jesús, amarlo con pasión y buscarlo con todas nuestras fuerzas, pero no en el mundo de los muertos. “Al que vive hay que buscarlo donde hay vida. Los hombres podemos destruir la vida de mil formas, pero, si Dios ha resucitado a Jesús, esto significa que solo quiere la vida para sus hijos” (Pagola).