“El Espíritu hablará por ustedes”. Mateo 10, 16-23.
En este ambiente de seguimiento al Señor; él nos advierte que no es fácil. Vendrán momentos de persecución y amenaza, porque el profetismo del evangelio, talla, confronta y desenmascara estructuras de poder que matan la vida y destruyen comunidades donde se da testimonio de fraternidad y donde se antepone la vida y la dignidad, al poder y tener, que juegan a ser únicos del dominar y poseer. Pero el Señor nos enseña cómo actuar: “Ser astutos como serpientes y sencillos como palomas”. “¡cuidado con la gente!”. Les entregarán y les harán comparecer. Tranquilos, Yo les regalaré el “Espíritu de su Padre”. Él hablará por ustedes”. Enfrentemos con fortaleza de ánimo las pruebas, sabiendo que nos hará triunfadores-as. ¿Al ser anunciadores-as de la Buena Nueva, lo hacemos con valentía, o los miedos nos detienen?