Lunes 8 de abril Hech.4,23-31, Jn.3,1-8

Lunes 8 de abril Hech.4,23-31, Jn.3,1-8

“Nacer del agua y del espíritu”

Un magistrado judío, Nicodemo, ha venido a ver a Jesús. Del relato de Juan, se puede deducir que Nicodemo habla en nombre de su pueblo, de los judíos: “sabemos que has venido de parte de Dios”… Y Jesús, responde también para un plural, para el pueblo judío. “Tenéis que nacer de nuevo”. Esta anotación la hace un estudioso de Juan, Antonio Salas, quien ve en el cuarto Evangelio, una manera nueva de mirar el judaísmo; no es un rival, la nueva fe también se ofrece a los judíos, eso sí, con una condición: nacer de nuevo.

En el diálogo, Jesús explica que se trata de nacer del agua y del espíritu. Y esto se interpreta como entrar en un nuevo modo de vivir, donde la ley (agua) venga enriquecida por el espíritu (amor). Es decir, para acceder a la salvación que Jesús ha venido a ofrecer, los judíos no tienen que renunciar a la ley, sino vivificarla con el espíritu, el amor. Pidamos hoy para nosotros, para la Iglesia, ese espíritu que plenifica y genera libertad.

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