Tiempo Ordinario
“Llegaron cuatro llevando un paralítico” Mc. 2, 1-12
El evangelio de hoy nos presenta a un paralítico, junto a él cuatro personas, no sabemos quiénes son, seguramente familiares, amigos o vecinos. Por experiencia sabemos que la presencia de un enfermo es inquietante. Nos obliga a pensar en cómo vivimos, el sentido que le damos a lo que hacemos, cuando les escuchamos reconocemos implícitamente nuestra vulnerabilidad. Los enfermos nos revelan que no somos autosuficientes, que nos necesitamos mutuamente. Los cuatro que llevan al paralítico han escuchado y se han movido a ayudarlo, su fe se ha vuelto acción, de esta manera, tanto ellos como el paralítico se han salvado. Pidamos la gracia de escuchar las necesidades de los otros y de ayudarlos en cuanto sea posible.