“Él es mi Dios y Salvador…” Isaías 12,2-6
San Maximiliano Kolbe
La proclamación de que ‘tú eres mi Dios’ refleja una relación personal y profunda con el Creador. Isaías invita al pueblo a dar gracias y a proclamar las maravillas de Dios entre las naciones. Este capítulo destaca la importancia de la alabanza y la adoración en la vida del creyente, recordando que la salvación es un motivo constante de alegría. La celebración de la fidelidad de Dios es un testimonio poderoso que resuena a lo largo de la historia de la salvación.
La invitación es a dar gracias a Dios por todo lo recibido.