“El que viene de lo alto está por encima de todos. El que es de la tierra, es de la tierra…” (Jn 3, 31-36)
Vivimos en un mundo que hace mucho ruido, que nos empuja a competir, a consumir, a aparentar. Y cuando nos dejamos arrastrar solo por esa lógica, terminamos vacíos y agotados. Escuchar a Jesús es conectar con una sabiduría distinta, una que nos da el Espíritu sin medida y nos permite vivir lo cotidiano con muchísima paz. Hoy, ¿el ruido de tus urgencias está silenciando tu corazón? Siente la mirada amorosa de Dios que te invita a la calma. Pregúntate: ¿quién está llevando el timón de mi vida hoy? Elijamos movernos desde el amor, la generosidad y la alegría del Espíritu.