TESTIMONIO DE JUAN EL BAUTISTA
“Yo soy la voz del que grita en el desierto… Entre ustedes hay alguien a quien no conocen.” Jn. 1,19-28
Jesús ya creció, pero lleva 30 años viviendo como cualquier hijo de vecino. Porque es en la vida humana, ordinaria, donde Dios se hace presente y salva, a través de su bondadosa cercanía. Las autoridades judías notan la presencia de Juan, que predica un bautismo de conversión; parece que viene algo nuevo. Pero ¿quién es éste que se atreve a bautizar? Juan no se cree digno de soltarle la correa de las sandalias al que está viniendo y dice: “Entre ustedes hay alguien a quien no conocen”. El desafío para los judíos y para los cristianos de todos los tiempos es reconocer al que está entre nosotros y no conocemos. Hagámonos sensibles a esta verdad y convirtámosla en materia de oración. ¿Cuándo… en qué… en quienes… no reconozco yo a Dios?