Martes 30 de diciembre. Día VI dentro de la Octava de la Natividad del Señor

Martes 30 de diciembre. Día VI dentro de la Octava de la Natividad del Señor

“Ana comenzó a dar gracias a Dios y a hablar del niño Jesús a todos los que esperaban la liberación de Jerusalén” Lucas 2, 36-40

La liturgia y el cierre del año, nos invitan nuevamente a contemplar a quienes reconocen la misión de Jesús desde su infancia. Hoy es Ana, una mujer profetiza, viuda desde joven y de edad avanzada. Su vida, marcada por la oración constante y la esperanza perseverante, la dispone para identificar en ese pequeño Niño, al Salvador que el Padre envía a su pueblo. Su mirada limpia y profunda, permite ver más allá de las apariencias y reconocer la obra silenciosa de Dios en lo cotidiano. Así, ella encarna las bienaventuranzas de los limpios de corazón y de los que esperan con fidelidad. Al prepararnos para un nuevo año, ¿dónde vislumbramos hoy la realización del Reino que trae Jesús? ¿Qué experiencias del año 2025 nos ayudaron a forjar una mirada como la de Ana?

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