“Juan es el profeta Elías que había de venir” Mateo 11, 11-15
El crecimiento del Reino de Dios no está exento de dificultades, controversias y desafíos. La vida de Juan el Bautista es testimonio de ello porque su camino no fue fácil, pues se enfrentó a las costumbres y expectativas de su tiempo. Pasó de ser admirado a ser rechazado y condenado. Hablar con verdad y esperanza genera luz, pero también puede traer soledad cuando esa verdad incomoda. Seguir a Jesús con autenticidad continúa siendo una opción contracorriente en medio de una sociedad que exalta el poder, la apariencia y el beneficio propio. Vivir los valores del evangelio es elegir la alegría del Reino frente al ruido de los falsos triunfos. ¿Qué nos inspira el testimonio valiente y fiel de Juan el Bautista? ¿Qué concepto de éxito guía hoy nuestra vida?