“ACUMULEN TESOROS EN EL CIELO” Mt 6,19-23
Jesús es el tesoro, el “lote hermoso que nos encanta”, como dice el Salmo 15. Descubrirlo como la mayor riqueza de la vida, es un gran regalo de nuestro Padre Dios y de su Espíritu. Es nuestra mayor fuente de libertad y de gozo. Todas las cosas, las que más amamos, las que nos ha costado una vida conseguir, todo pasa, absolutamente todo, o las podemos perder en un instante. Sólo Jesús, iluminando nuestra vida, es la riqueza que nadie nos puede arrebatar. Dice la Escritura: “Quien ha encontrado un amigo, ha encontrado un tesoro” (Ecle. 6, 14). Encontrar al Señor como el Amigo incondicional y tenerlo en el centro de nuestra vida, es el mayor tesoro. Con Él lo tenemos todo. Que Él sea hoy y siempre el motivo de nuestro orgullo, como dice el Salmo de la liturgia de este día:” Yo me siento orgulloso del Señor” (Sal 24,3)