“TENGAN VALOR, YO HE VENCIDO AL MUNDO”. Jn 16, 29-33
Los discípulos han compartido de manera muy cercana con Jesús; sin embargo, tienen dificultades para entenderlo, para creer y para trascender, de su imagen sencilla de hombre como ellos, a la imagen del Dios vivo que se revela en su humanidad.
Hoy nos invita a permanecer unidos a Él. En medio de nuestras dudas y dificultades, el Espíritu de Jesús, nos anima para no desfallecer. Jesús está siempre con el Padre y de la misma manera estará siempre con nosotros.
Tenemos pues una necesidad inmensa, de relacionarnos de manera muy cercana, muy íntima con El, nacida del encuentro profundo, que nos lleve a experimentarlo como Persona real que es, para que podamos decir como los samaritanos a la mujer del pozo: “ya no creemos por lo que nos has contado, sino porque nosotros lo hemos escuchado y sabemos que Éste, es el Salvador del mundo”. (Jn 4,42)