“Misericordia, Dios mío, por tu bondad…” (Sal. 50).
En este hermoso camino cuaresmal el salmista pone en nuestros labios las palabras de David, arrepentido. También los babilonios se arrepintieron con la predicación de Jonás. Es a nosotros a quienes Jesús invita a reconocer en Él, ´el signo de Jonás´. Jesús llama a su generación: “perversa” (Mt 12,38). Han escogido otro camino, (per-verso es aquel que va en contravía de la ética). ¿No será así nuestra generación? Todos los días nos afligen las noticias por los falsos caminos que toman nuestros políticos, por la corrupción de los administradores del poder… Con dificultad podemos hablar en nuestros grupos del camino de Jesús, de la sabiduría de la reina de Saba. Dejémonos invitar por nuestros profetas: “Es bueno creer en Jesús” (Pagola), “Conocer a Jesucristo es todo” (Federico Carrasquilla).