4 de marzo

4 de marzo

“Y en la edad futura, vida eterna” (Mc. 10,31).

Hoy el Evangelio nos invita a pensar en el camino, en el seguimiento, en la recompensa. Sí, ¡en la recompensa! Es un Evangelio en el que Jesús echa cuentas y habla del ciento por uno. Es también concreto: No faltarán a los discípulos las persecuciones, ¡Él no quiere engañar a nadie!, pero si bien habrá persecución, también la recompensa será vida eterna. Detengámonos a pensar qué significa hoy vida eterna para nosotros. En el año del jubileo, en el año de invitación a la conversión, es hora de echar cuentas sobre aquello que cargamos, aquello que nos impide caminar, sobre aquello en que quisiéramos volver a comenzar. Guardemos estas tres palabras del Evangelio de hoy: “dejarlo todo”, “recibir una recompensa” y “vida eterna”. Podemos dialogar con Jesús con la espontaneidad con que lo hace Pedro.

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