VI Semana del Tiempo Ordinario
“…lo sacó de la aldea” Mc. 8,22-26
Al llegar Jesús a Betsaida, le llevan un ciego pidiéndole que lo toque. Llama la atención que Jesús lo toma de la mano y lo saca de la aldea, quizás no deseaba testigos de un nuevo milagro en ese lugar, pues recordemos que Betsaida es uno de los lugares en los que Jesús hizo muchos milagros, pero no se dio un cambio de vida según leemos en Mateo 11, 20-21: “¡Ay de ti, Corozaín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si se hubieran realizado en Tiro y en Sidón los hechos poderosos que se realizaron en vosotras, ya hace tiempo se habrían arrepentido…” Razón también por la cual, Jesús una vez que devolvió la vista al ciego, untándole saliva en los ojos e imponiéndole las manos, lo manda a casa, diciéndole además que no entrara en la aldea. ¿De qué cegueras necesito que Jesús me cure?