“¿Qué es eso para tantos?”
Jesús ya se ha hecho popular entre su gente con varios milagros en favor de los enfermos. Lo admiran y lo siguen. En este relato, Jesús es el primero que piensa en el hambre de aquel gentío que ha acudido a escucharlo. Pero, es verdad lo que dice Felipe: se necesita dinero y mucho, para darles de comer a todos. Entre ellos todos son pobres. Jesús va a hacer algo, pero les pedirá que cada uno ponga lo poco que le queda, los discípulos lo que tengan: así sea “cinco panes y dos peces”. Así les va a ayudar a vislumbrar un camino diferente: el dinero no lo es todo. Y ya sabemos lo que sigue: organizar a la gente; dar gracias y repartir; cuidar que nada se pierda…
Tantos problemas de nuestro mundo se solucionarían si aprendiéramos a compartir… Pero preferimos comprar, más que compartir… Se necesita esa sensibilidad que tenía Jesús frente a toda necesidad humana.
Pidamos la gracia de comprender que todos los bienes de la tierra son para todos… ¡y actuar!