Tiempo de Navidad
“Los dos discípulos oyeron sus palabras y siguieron a Jesús” Jn. 1,35-42
Los sentidos son las rendijas por donde Dios se manifiesta. Si nuestros sentidos están abiertos podemos sentir su presencia y dar paso a la acción, porque la manifestación de Dios en nuestro interior nos moviliza, nos sorprende. Los discípulos estaban atentos, seguramente andaban en búsqueda, por eso su sentido de la escucha estaba alerta. Tal fue la calidad de la escucha que se expresó en su respuesta, es decir que, al sentir la llamada de Jesús, inmediatamente lo siguieron. Pidamos al Señor el don de la escucha para actuar en correspondencia con su voluntad.