“La palabra se hizo carne” Jn. 1,1-18
¡Feliz Navidad!
Celebramos la fiesta de la cercanía de Dios. San Juan nos lo expresa bellamente: “El Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros”. Dios se ha hecho carne, se ha identificado con nuestra fragilidad, sufre nuestros problemas, es uno de nosotros. Se ha encarnado. Por eso a Dios lo podemos encontrar en la naturaleza, en el mundo y entre los hombres y las mujeres que habitamos la tierra.
La Navidad es algo que sucede en el corazón de cada ser humano. El que acoge a Dios desde su ser más íntimo, encuentra luz para caminar, fuerza para luchar, alegría para vivir.
Acercarnos al pesebre y contemplar a Dios hecho NIÑO, nos sobrecoge, nos invita a adorar en silencio… El Misterio de un Dios encarnado en alguien tan pequeño y, desde allí irradiarnos amor, luz, esperanza, salvación ¿Qué nos quiere decir?
Pidamos a Dios la gracia de saber reconocerlo presente en lo pequeño y sencillo de la vida. Que Él sea siempre nuestra luz.