SÁBADO 23

SÁBADO 23

JUAN 11, 45-57

“DECIDIERON MATAR A JESÚS.”

Jesús sabe que su manera de obrar, no le gusta a todo el mundo, sin embargo, Él continúa su misión. No le teme a lo que se aproxima, ni que los poderosos lo critiquen, porque Él no ha venido para congraciarse con ellos, sino para liberar a los que ellos oprimían. Por eso asume con amor la sentencia que pesa sobre sí, para salvarnos a todos de la muerte y del pecado.

En el concejo del Sanedrín, el sumo sacerdote Caifás dicta una sentencia: Jesús debe morir por el pueblo para salvar a la nación de los romanos.

Al hacer la lectura de este Evangelio, nuestro corazón queda sobrecogido, ya que deciden matar a Jesús, aunque saben y ven que hace el bien; curar a los ciegos, hacer andar a los tullidos, hacer hablar a los mudos, liberar el corazón de las personas de toda opresión.

El Señor nos invita a no quitar de nuestro camino la cruz, porque aquello que se presenta como devastador, puede tener un sentido liberador.

Scroll to Top