“Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos…, ustedes son mis amigos” Jn. 15, 12-17
Jesús continúa dejando salir de su corazón sus más profundos sentimientos: “Yo los he amado, yo los he elegido, yo les he dado a conocer todo lo que he recibido de mi Padre, ustedes son mis amigos, ámense como yo los he amado” Tantas expresiones que nos invitan a saborearlas sin prisas, una por una, en silencio. Ante este corazón abierto de Jesús para nosotros-as, toda palabra sobra. Dejémonos envolver por la alegría de sentirnos amigos-as del Señor. Los-as amigos-as son un regalo maravilloso de la vida, y Jesús nos dice: “Ustedes son mis amigos”. No soy yo quien le ofrece mi amistad, es él, quien me invita a ser parte de su círculo y, por lo tanto, a hacer lo que él hace; amar a los-as hermanos-as con ese mismo amor que nos regala.