“Yo soy el camino, la verdad y la vida” Jn. 14, 1-12
Comienza Jesús dando paz y seguridad a sus amigos: “no se inquieten”. Esa paz, viene de la fe en Dios, de la fe en él. Como dijo más tarde Santa Teresa: “el que a Dios tiene, nada le falta”. Y otro motivo para estar seguros: “Voy a prepararles un lugar, para que donde yo esté, estén también ustedes”. Jesús no quiere estar lejos de los suyos, de los que lo aman y lo siguen. ¿Y cuál es el camino para llegar a ese lugar? El camino, es Jesús mismo. Yo, soy el camino, yo soy la verdad que buscan, yo soy la vida que anhelan. Todo está en él y en su Padre a quien Jesús nos quiere conducir. Los deseos más profundos del corazón humano, hallan respuesta en él. Buscarlo, abrirle nuestro corazón, centrar nuestra vida en el Señor, es la mayor sabiduría. Vivir en él y para él y, sus respuestas no se hacen esperar.