“Soy yo, no tengan miedo… En seguida la barca tocó tierra en el lugar adonde iban.” (Jn 6, 16-21)
La noche es oscura, el viento sopla fuerte y los amigos de Jesús sienten que la barca se hunde. ¿Cuántas veces nos hemos sentido igual? Una enfermedad, un problema económico o una crisis familiar nos llenan de angustia. Pero Jesús camina sobre esas aguas turbulentas, sube a nuestra barca y nos dice suavemente: “Soy yo, tranquilo”. Su sola presencia nos devuelve el equilibrio. Hoy, ¿qué miedos están agitando el mar de tu vida? Deja que su voz calme tus ansiedades. Confiemos más en Él y dejemos que sea Él quien nos inspire las respuestas a los retos de hoy.