“No tengan miedo. Vayan a anunciar a mis hermanos que vayan a Galilea; allí me verán.” (Mt 28, 1-10)
En esta Noche Santa, ¡la luz rompe la oscuridad para siempre! El anuncio de la Resurrección desarma todos nuestros miedos y le devuelve la respiración y la alegría a las mujeres que iban tristes al sepulcro. Jesús sale a su encuentro para decirles: “¡Vivan, no teman!”. Hoy, ¿qué tristezas o conflictos te tienen atrapado en la intranquilidad? Siente que el Resucitado entra hoy en tu habitación, en tu historia, para regalarte una vida nueva. Pidámosle que nos abra los ojos: ¿dónde están los pequeños milagros de esperanza en mi vida? ¡Salgamos a contagiar esa gran alegría!