Si alguno quiere acompañarme…que tome su cruz de cada día y me siga. (Lc. 9, 22-25)
El texto del Evangelio de hoy es uno de varios de esta Cuaresma en los que Jesús aborda lo que tendrá que pasar, así como la invitación a seguirlo en este mismo camino. Sin duda, esto puede ser un obstáculo, ya que podemos sentir que no queremos hacer nada demasiado difícil. Sin embargo, como seguidores de Cristo, también debemos tomar nuestra cruz. ¿Qué significa para ti negarte a ti mismo? ¿Cuáles son las cruces que debes tomar, con amor, y llevar mientras sean tuyas? Pueden parecer pequeñas en comparación con las de otros, o pueden parecer demasiado pesadas para llevarlas… Sin embargo, no debemos distraernos tanto con los desafíos que enfrentamos, que dejemos de abrazar toda la promesa: «el que pierda su vida por mi causa, ése la encontrará».