“José, su marido, que era un hombre justo…” Mateo 1, 18-24
En este pasaje, José es el protagonista del anuncio del Nacimiento de Jesús. El Ángel se le aparece en sueños y, a través de su mensaje, se revela una profunda transformación en su corazón. Su modo de pensar y de sentir cambia al dejarse guiar por la voz de Dios. Así sucede también en nuestra vida cuando tenemos una experiencia espiritual auténtica pues no se queda en una idea vaga o en una emoción pasajera, sino que se concreta en acciones, en gestos visibles de amor, justicia y misericordia. Este camino, propio del Adviento, se entrelaza con las emociones de diciembre; la familia, los-as amigos-as, los recuerdos, las celebraciones. En medio de todo esto, el regalo que podemos ofrecer es nuestra actitud de conversión, fruto de una vida interior. El amor, ¿qué ha transformado y transforma en nosotros-as? ¿Mantenemos este espíritu de conversión y ternura durante todo el año?