“Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo. Basta que lo digas de palabra, y mi criado quedará sano” Mateo 8, 5-11
En esta primera semana de Adviento, el evangelio nos invita a prepararnos para la llegada del Mesías que estamos esperando. Él nos revela que Dios Padre es cercano a todos-as, que nos ofrece confianza; que escucha y responde desde su lógica; que se sorprende ante la generosidad y la fe del ser humano. Jesús observa y valora la actitud del centurión al no permitir que vaya a su casa, es una actitud de humildad y de certeza absoluta en que con solo dar la orden su hija sanará. Preguntémonos: ¿Cómo es nuestra relación personal con el Señor? ¿Cómo nos ayuda a crecer en la confianza? ¿A qué nos anima el testimonio del centurión?