Domingo 10 de agosto

Domingo 10 de agosto

“Mantengan la lámpara encendida” Lc.12,32-48

Jesús llama a estar atentos y vigilantes. La gracia que hemos recibido gratuitamente, no es para guardarla, sino para ponerla en ejercicio continuo, permanente. Nuevamente tenemos ahí a Pedro, representándonos con sus preguntas. ¿serán solo los elegidos, los que tienen que estar pilosos, o todos? Pues somos todos. Cada uno, poniendo su puño de arena, de acuerdo a la gracia recibida, en el aquí y ahora de su vida, para la construcción de ese hombre nuevo y mundo nuevo que tiene que inaugurar la presencia del Reino. Santa Juana lo vivió y su fidelidad a esa llama que Dios había encendido en su corazón, se convirtió en un carisma que ha sido don para la Iglesia. Tal vez no nos toque ser llama ni hoguera, sino un humilde candil que ayude a reconocer por dónde anda Dios… Este Domingo, cercano ya a la renovación de votos, examinémonos de acuerdo a lo que nos ha pedido la Compañía: “Ser luz”

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