PONERSE EN CAMINO. Lucas 10, 1-12. 17-20
La llamada parte del mismo Jesús. Él es quien convoca y envía. Él es el que está en la Iglesia para seguir llamando a los misioneros y apóstoles. Él es quien tiene la iniciativa de anunciar y realizar el Evangelio de la salvación, y los envía a todo el mundo. El número de setenta y dos tiene un sentido de universalidad, haciendo referencia a Gen 10, donde el número de las naciones paganas es de setenta y dos.
Además de los Doce, elegidos previamente (Lc 9, 1-6), Jesús elige los setenta y dos discípulos. Se señala así tanto la convocatoria universal a la salvación como la responsabilidad de todo discípulo de Jesús de sentirse enviado y misionero. Toda la Iglesia es misionera. Todo cristiano ha de ejercer su vocación, recibida inicialmente en el bautismo, de ser: sacerdote, profeta y rey. La misión no es exclusiva de los sacerdotes y religiosos. Todo el pueblo de Dios es evangelizador, con palabras y obras.