El texto de hoy contrasta con el ambiente en que nos ha venido situando el evangelio de estos días: la llegada inminente de la hora de Jesús. Hoy lo encontramos en Betania, lugar de su descanso, con sus amigos, que celebran su presencia y quizás también el milagro que ha hecho resucitando a Lázaro. Contemplemos detenidamente la escena, la manera como los amigos acogen a Jesús y le demuestran su amor; y de nuevo el contraste con quienes traman definitivamente la manera de quitar a Jesús del medio. Sopesemos la hipocresía de Judas, supuestamente pensando en los pobres; el desasosiego de los Jefes de los sacerdotes, cuando se enteran de que Jesús estaba en casa de Lázaro. ¿No refleja también este texto el ambiente en que nos movemos en esta sociedad, que se ha empeñado en quitar a Jesús del medio?