11 de abril.   Se fue al lado oriente del Jordán… y permaneció allí.                           Jn. 10,31-42

11 de abril.   Se fue al lado oriente del Jordán… y permaneció allí.                           Jn. 10,31-42

Impresiona contemplar cómo Jesús, cansado de sus diatribas con los Judios, intentando hacerles entender que Dios era su Padre y que había venido al mundo, para anunciar que también ellos estaban llamados a participar de esa misma filiación, se retira a aquel lugar entrañable para Él, donde había sido ungido y presentado al mundo como el Hijo Amado del Padre. Es como si hubiera sentido la necesidad de renovar aquella gracia y de prepararse así para lo que le esperaba, puesto que todo apuntaba a que su final estaba cerca, porque los Judios no podían soportar que alguien se proclamara igual a Dios y menos aún que les invitara a cambiar su imagen de Dios. ¿No será también para nosotros éste un momento, al final de la Cuaresma, de disponernos a vivir en verdad la renovación bautismal que celebraremos en la Vigilia Pascual?

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