Viernes 10 de enero. Lc. 5,12-16

Viernes 10 de enero. Lc. 5,12-16

Queda limpio Un hombre con lepra acude a Jesús en busca de curación. Sabemos que un leproso vivía completamente aislado, sufriendo solo y condenado al ostracismo por la comunidad. Lucas, sin embargo, nos presenta a un hombre lo suficientemente valiente o desesperado como para acudir a Jesús y suplicarle que lo cure. Jesús no sólo le cura, sino que le toca y ese toque humano cura algo más profundo en el hombre. Jesús no esperó a que la situación «mejorara» para tocarle. El hecho de que este detalle se incluya en el relato de Lucas, se convierte también en una llamada para recordarnos la necesidad de estar plenamente presentes en el sufrimiento de nuestros hermanos

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