Viernes 16 de agosto

Viernes 16 de agosto

Mateo 19, 3-12. Ya no son dos, sino una sola carne

El evangelio de hoy nos muestra una gran polémica, se acercan los fariseos a Jesús con la única motivación de ponerlo a prueba, de crear división. y crear división es alejar al hombre del proyecto de Dios, un proyecto que tiene por base el Amor.

Los fariseos no le preguntan sobre el divorcio es o no lícito, sino si se puede romper el vínculo matrimonial por cualquier causa. Jesús contesta a las preguntas de sus contemporáneos acerca del verdadero significado del matrimonio, subrayando la indisolubilidad del mismo, pero no se queda en los estrictos términos de esta polémica, sino que va mucho más lejos y evoca el primer designio del Creador; da a entender que la ley del divorcio es una clara excepción que admitió Moisés por la tozudez del pueblo.

Hoy, a la luz del Evangelio hagamos oración, por quienes han sido llamados al camino matrimonial; por su fidelidad en el camino que se han dispuesto recorrer… pero también que nuestra oración fraterna y misericordiosa, se dirija a quienes por alguna razón han visto quebrarse este camino, para que Dios unidos a su proyecto de amor nos ayude a vivir en fidelidad, compromiso y respeto por el otro.

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