Mt 14,13-21. Alzó la mirada al cielo, pronunció la bendición y dio los panes a los discípulos; los discípulos se los dieron a la gente.
La gente siempre busca a Jesús. Posiblemente encuentran en El, algo que ningún otro les ofrece: su humanidad, su ternura.
Jesús al mirar a la gente, siente compasión y se muestra atento a sus necesidades concretas, responde a su realidad, mientras los discípulos sólo están preocupados por lo inmediato; no es condenable su actitud, pero Jesús los invita a dar un paso más: reconocer las necesidades de la gente; buscar los recursos disponibles; y asumir la carencia del que no dispone de recursos, como una oportunidad para compartir.
¿Estoy siempre atenta para compartir lo que soy, lo que tengo, lo que Dios me ha regalado, con el que lo necesita?