“El Reino de Dios está cerca.” Mt 10 1-7
Jesús reúne a los doce discípulos y les da autoridad para expulsar espíritus impuros y curar toda clase de enfermedades.
Nosotros, deseamos seguir a Jesús y Él confía en nuestro deseo sincero de seguirlo. Sabemos que no es una misión fácil la de curar un mundo roto, unas relaciones injustas, un corazón dividido, pero la experiencia de haber gustado en algún momento el Reino de Dios, nos impulsa a querer luchar para construirlo ahí donde todavía no se ha consolidado.
Son muchos los lugares, las circunstancias, las personas que aún no lo conocen, por eso nos llama a nosotros, para que, desde esa experiencia incondicional de su amor, transformemos las relaciones que tenemos cerca y podamos anunciar con alegría y esperanza que su Reino está cerca, al lado, adentro.