“El que quiera ser grande entre ustedes, que sea su servidor” Mt 20, 17-28
Hoy Jesús va en “camino” hacia Jerusalén, a darle plenitud a su misión, mientras sus discípulos piensan en puestos, honores y privilegios. La petición de la madre de los hijos de Zebedeo, revela una tentación muy humana: confundir la misión con el poder. En la lógica del evangelio, la autoridad no se impone; se gana sirviendo. El seguidor del “camino” cristiano; sirve desde el amor, la cercanía y la coherencia de vida. Esta es la pedagogía de Jesús: una pedagogía de la humildad, del servicio y de la entrega. ¿Queremos ser grandes por el poder o por el servicio? Pidamos al Señor la gracia de ser cristianos-as con corazón de servidores-as, capaces de dar la vida cada día.