Viernes 29

Viernes 29

“Cuida de no dejar apagar la llama”. Mt. 25,1-13

La parábola que se nos propone para orar hoy, describe la situación de los que viven en esperanza de la llegada del Reino de Dios, asimilado aquí con la celebración de una boda. El centro del mensaje es la necesidad de la preparación, de estar atentos, vigilantes. La insensatez de las jóvenes no es que se hubieran dormido, sino que no iban preparadas “a lo que vinimos”. La negativa de las sensatas a compartir su aceite, es una manera de hacernos entender que la preparación requerida es personal. No vale apoyarse en la fidelidad de otro. Y ¿qué es el aceite? Tal vez no se puede generalizar, ni decir a priori, es esto o es lo otro. La parábola es sencillamente una llamada a vivir la relación con Dios de manera responsable y lúcida, y vivirla ahora, antes de que sea tarde. No basta con ser miembro de una comunidad. Cada uno debe preguntar a Dios en oración, qué es aquello que debe cuidar y alimentar, en preparación al encuentro con Dios.

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