“El mayor de ustedes que se haga servidor de los demás”. Mateo 23,1-12
Hoy tenemos un texto duro para orar. “Discuten los especialistas si Jesús denunció a los letrados y fariseos, en público, de manera tan fuerte y hasta violenta… Pero hay que aceptar que lo fundamental de este relato evangélico tiene su origen en el Jesús histórico”. (José María Castillo) En todo caso, Jesús sí cuestionó fuertemente la conducta de los fariseos, que predicaban al pueblo lo que ellos no vivían y que lo que más les interesaba era tener buena imagen pública. No vivían para Dios ni para la gente, sino para ellos mismos. Pero esto no es cosa del pasado. Todavía no hemos digerido que en el orden espiritual no hay superior ni inferior, o mejor dicho, el más grande es el que sirve. Nos lo enseñó Jesús con su ejemplo y nos lo recordó con su vida el Papa Francisco. Pidamos la gracia de entrar por esa lógica evangélica. Como decía un cardenal argentino: “Ahora nos toca a todos ser un poquito Francisco”. Pidámoslo para nosotros y muy especialmente para el nuevo Pastor de la Iglesia.